Mírame a los ojos
Sé que estamos lejos,
Que no puedo tocar tu cuerpo,
Me mata la angustia de saberlo,
Me duele la forma de entenderlo.

Mírame a los ojos desde lejos, también,
Date cuenta, mira mi amor.
Se me acaban los recursos,
Se mueren mis poemas,
Se pierden mis sueños,

Amor, se vuelcan mis caminos.
Es que no te quise por quererte,
Te quise por que soy un niño,
Que al cruzarte en mi camino,
Se negó a perderte.

Mírame a los ojos, cerrando los tuyos,
Así no habrá distancia,
Ni invierno duro.
Cierra los ojos, abre el sol,
Que decida el corazón,
Y si, mi amor, decides por otro amor,
Que no se te olvide nunca,
Que mi ilusión se encarnó,
Como si fuera una fusión,
En lo más solo de mi corazón,
Entre lo que soy y lo que soñé,
mírame a los ojos, amor, no te quiero perder.

Pero si ya te perdí,
Entonces nunca te tuve.
Fue sólo un segundo,
Viví la alucinación de tu alma perdida,

En una forma ingenua,
Sin prejuicio ni pasado,
lo que tú eras.

Mírame a los ojos aunque ya no me quieras ver,
Ahí recordarás siempre que aunque tu vida continuó,
Y mis memorias borró,
Dejaste huella en el alma de quien sin tener nada,
el solo tenerte un segundo, su vida cambió.

Entre el miedo y el amor…

Entre el miedo y el amor
Casi a ciegas te encontré.
Vi tus ojos color café
Dispuestos a dejarse querer.
Entonces tomé lápiz y papel,
Alcé mi mano para tocar tu piel,
Te entregue mis besos y parte de mi ser,
Quedé perdido entre tu mirada y lo que veía nacer.
Entre el miedo y el amor también sentí terror,
Terror de tenerte mío y luego,
Extinguiéndose como el fuego más ardiente,
Lo que entre tú y yo surgió.
Siento miedo ¡ay corazón!

De perder tus ojitos lindos,
De no lograr tu corazón,
De que se acaben las miradas
Que cautivaron todo mi amor.

Pero también siento amor,
Siento que apenas tu piel se prepara con furor,
Que aun mi alma se abre a tu corazón,
Que no habrá ya nada que nos separe,
Porque de lejos vinimos,
Lejos nos encontramos,
Hicimos un viaje,
Y olvidamos el destino que nos unió
Para hacer un puerto seguro,
Donde seamos felices tú y yo.

Déjame soñar,
Ven toma mi mano de nuevo
Mientras miro el mar
Y te espero regresar.
Déjame soñar,
Ver tu ojos brillar,
Que mi alma vuele lejos,
Que me miren sin cesar.
Dejame soñar,

Ven, déjame…
Dejame volver a tomar tu mano,
Respirar el mismo aire que tú,
Correr caminos llanos,
Sentarnos en verdes pastos.
Dejame soñar,

Ven, no te vayas.
Y si te fuiste,
Hazme regresar en cada sueño,
En cada suspiro,
En cada momento

En que recuerdes que fui tuyo.
Dejame soñar,
Vamos, que soñamos lejos.
Que nos volvemos a encontrar,

Que el mar nos vuelve a mirar,
Que el cielo no se nubla más,
Que la distancia no mata más,
Déjame soñar pero amor, hagamoslo realidad.

Inspiración para mí.

Gaviota que vuela,
Marinero que va.
Llegaste de tu nada
Con tu vela alzada
A las manos encontradas,
A abrazar mi alma.
Tomaste mi mano con soltura,
Desnudaste mis miedos sin cordura.
Abracé entonces tu alma,
Sostuvimos las miradas,
Se perdieron los miedos,

Aquellos de los cuales mi morada alojaba.
Ahora mi morada eres tú,
Aunque me falte la presencia,
No me falta sino tu ausencia,
Y ya me alcanzas todo tú.